empieza tu propio negocio

En nuestro recorrido como emprendedores, planteamos este grupo de tips que esperamos puedan ser de ayuda para arrancar un negocio exitoso desde la perspectiva del equipo de trabajo y el salir a vender y entender qué sucede en el entorno.

Con tu idea, une a un equipo de trabajo:

Tener una idea que puede tener potencial comercial es el primer paso, sin esto ciertamente no se puede comenzar a emprender; sin embargo, no es lo único. Para alcanzar la meta del éxito es indispensable reunir a personas que cumplan un perfil que tú has ideado.  Muchos emprendimientos nacen porque un grupo de amigos deciden unir esfuerzos en una “idea colectiva” y aunque estén bien definidos cada uno de los roles a desempeñar, muchas veces los perfiles, idiosincrasias y destrezas profesionales no son las idóneas para el tipo de trabajo que han de realizar. Si tú como emprendedor no prevés esto, estás entrando al fracaso antes de comenzar.

Establece un espacio de trabajo propio y define reglas claras:

La mayoría de los emprendimientos exitosos empezaron en los sótanos o garajes de las casas de sus padres (que mejor ejemplo que Steve Jobs). El tener un espacio en donde puedas desligar tu actividad personal de la laboral permite que puedas concentrarte mejor y encerrarte en tus ideas y puedas crear el cuerpo de tu empresa. Aquí debes crear reglas claras para armonizar las diferentes formas de trabajar de las personas involucradas en el proyecto, de tal manera que en espacios reducidos exista una convivencia armoniosa.

Ábrete al conocimiento y Lee incansablemente:

La idea de negocios del emprendedor muchas veces viene de actividades asociadas a su instrucción profesional. Adicional al carácter técnico en el que se desenvuelva la iniciativa de negocios, el emprendedor debe conocer de todas las áreas del saber que juegan un papel importante en su empresa. Básicamente debe conocer de finanzas, recursos humanos, mercadeo, redes sociales, entre otras. Lo más probable es que el emprendedor no tenga entrenamiento en esas cosas, por lo que debe abrirse a un abanico de información y tener la capacidad de capturarla y adaptarla a sus necesidades.
Es importante destacar que en este proceso de aprendizaje, el emprendedor debe definir cuál es su factor diferenciador, es decir, qué es lo que lo hace diferente a la competencia. De esta manera en sus reuniones de negocios y venta, puede plantearlas y esto siempre tiene una excelente respuesta del potencial cliente o socio comercial.

Escucha al mercado y Blinda tu Modelo de Negocios:

El emprendedor tiene una iniciativa de negocios pero no conoce a ciencia cierta cuál es la realidad del mercado, más que su percepción. La gran mayoría de los emprendedores no tienen los medios financieros para recurrir a expertos y hacer un estudio de mercado minucioso, siendo a veces una aproximación a ciegas. Para esto es importante evaluar la reacción de tus posibles clientes y ver qué te hace falta para cubrir completamente sus necesidades. Una vez definido esto, busca a personas u organizaciones serias que cumplan con este aspecto y úsalas como proveedores, será una relación ganar – ganar.

Cada reunión de negocios es una oportunidad de aprender:

Más allá de los infinitos seminarios, charlas y cursos que el emprendedor pueda tomar, el hecho de reunirse con un cliente, proveedor o aliado comercial es una oportunidad valiosa de aprender. Se deben tener todos los sentidos enfocados en las reacciones del cliente y prestar mucha atención a las cosas que éste diga. La mayoría de las personas, sin saberlo, dan muchos datos de cómo funciona su organización o su experticia en el área como argumentación de su punto. Esto debe ser captado por el emprendedor, adaptado e incorporado a su discurso para su próxima reunión.

Vender tu empresa como algo importante: 

No darle una actitud de humildad a la empresa, hay que pensar que eres grande y que estás a la par de cualquier empresa grande del sector. Para ello hay que tener presencia en los medios de comunicación a través de notas de prensa y redes sociales, hablando de lo que innovas y en qué te diferencias. ¡Créete grande! y publícalo, que los clientes te conozcan y te vean grande. Nadie quiere contratar a alguien pequeño, ¡siempre buscan al mejor!

No todas las redes sociales sirven para todo tipo de empresas:

Este punto es sumamente importante, porque lo primero que hace un emprendedor es abrir sus cuentas en Facebook, Google +, Linkedin y Twitter. Dependiendo el tipo de empresas del que se esté tratando, una red social puede ser más efectiva que otras. Por ejemplo: Slideshare, más que Facebook puede ser muy efectiva si tu negocio es a nivel de coaching y quieres que los posibles clientes vean tu potencialidad como asesor. Ábrete a evaluar las diferentes redes sociales y cuál es el verdadero potencial que ellas pueden aportar a tu empresa.

El contenido propio es más atractivo que un RT:

Siempre el público reacciona mejor cuando el contenido que leen fue creado por ti (encuesta, opinión sobre tema, fotografía, etc.) que cuando es un comentario compartido en alguna red social. Desarrolla contenidos y te posicionarás mejor en los buscadores.

El emprendedor debe tomar decisiones rápido:

El tiempo de respuesta de la empresa debe ser de horas. Modificar el plan de acción debe ser eficiente y esto conduce a perfeccionar la estrategia. Haz deporte, nada, camina; distraerse conlleva a despejarse y tomar mejores decisiones.

Equilibrio:

Este punto es uno de los más importantes y holísticos del tema del emprendimiento. Implica que equilibres las 24 horas del día entre el trabajo, la salud y la vida personal, de esa forma estás de mejor estado anímico y esto ayuda a tomar mejores decisiones. Rodéate de personas positivas. Cree en ti mismo y enfócate en objetivos claros. Si se tienen muchas ideas y no se avanza es por miedo y a veces creamos excusas, que generalmente, se refuerzan por comentarios negativos que nos frenan. Hay que superar los miedos y no tener excusas. Cuando los superamos empezamos a avanzar en el camino hacia el éxito.

Siempre tener el norte claro:

Todo el problema del emprendimiento es el capital semilla. Hay infinidad de bibliografía que te habla de las formas de obtener financiamiento, hasta existe el crowd-funding. Muchos emprendedores, por sus obligaciones familiares o personales, no pueden renunciar a su trabajo. Este hecho no implica que no puedas emprender, se pueden hacer las dos cosas al mismo tiempo, mientras salen los primeros proyectos; sin embargo, hay que tener el norte bien marcado. La cotidianidad es el  enemigo número uno del emprendedor.

En mi experiencia personal, los emprendimientos que no han sido exitosos son debido a que las personas no han tenido claro su objetivo y se han dejado absorber por la cotidianidad del día a día. El ser emprendedor implica unos primeros años difíciles mientras se asimila e internaliza todo lo que no se aprende por libros pero con el norte claro el éxito siempre llega.