Políticas públicas para impulsar las energías renovables

Estos últimos años se pueden catalogar como el período de consolidación de las renovables en todo el mundo, a pesar de la tendencia histórica que dicta que con bajos precios del petróleo la humanidad tiende a olvidarse de las inversiones realizadas en estas fuentes energéticas, volviendo nuevamente a la conciencia popular una vez se escala la cotización del crudo en los mercados. Y qué precios hemos tenido, los mínimos históricos desde 2009, pero aun con esto el negocio de las energías renovables – y medioambiental en general – han salido fortalecidos por la acción de dos factores fundamentales, que en otrora no se preveían: la noción del cambio climático instaurado en la colectividad; y los compromisos políticos entre los países industrializados de reducir sus emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en el marco del COP 21.

Desde China hasta Estados Unidos, La Unión Europea y regiones de tradición petrolera como Alberta (Canadá), están planteándose metas de reducción de emisiones de GEI para el mediano y largo plazo del 28% para 2025 (EEUU), del 40% (2030) y 80% (2050-UE) ambos con respecto a los valores de 2005, mientras que China dejará de aumentar sus emisiones para 2030. A esto se suma la Encíclica Laudato Si’ del Vaticano en donde se insta por una acción mundial rápida y unificada para combatir la degradación ambiental, y el cambio climático, lo que apunta hacia una mayor apuesta por las energías limpias (solar y fotovoltaica) y la eficiencia energética que éstas requieren. En el presente artículo se expondrán las acciones que son necesarias para una Venezuela con plena penetración de las Energías Renovables.

Recursos Renovables en Venezuela

Es bien sabido que Venezuela es un país abundante en recursos energéticos de diversos tipos, desde los de origen fósil (petróleo, gas natural, etc.), hasta los renovables como el agua, sol, viento e inclusive geotermia. Ahora bien, la pregunta que cabe hacerse es la siguiente: ¿Cuál es la cuantía disponible en esas fuentes renovables?

En lo que a la energía solar se refiere, cuando se habla de sistemas fotovoltaicos hay un concepto que se denomina “Hora Solar Pico” (HSP) y refiere a un indicador aproximado para determinar la cantidad de horas que un sistema solar trabajaría de forma nominal, y por ende, la magnitud del recurso en determinada localidad. La HSP nace del método para las pruebas de los paneles solares, ya que la norma solicita que la potencia entregada reportada por el equipo (potencia nominal) sea medida bajo una incidencia de 1000 W/m2. De esta manera, conociendo la energía promedio entregada en un día por el Sol -en Wh/m2-, y dividiendo esto entre 1000 W/m2, se pueden conocer las HSP de cualquier lugar en el mundo. En Venezuela se pueden encontrar valores de HSP entre 6,5 y 4,5 a lo largo de toda la extensión de la geografía nacional, siendo el promedio anual del país cerca de 6, valor que es considerablemente superior a países con amplia penetración de la tecnología como España, Alemania con un promedio global de entre 1,5 – 1,8 y 1,1 – 1,3 respectivamente.

Desde el punto de vista hidroeléctrico, la nación cuenta con monumentales obras como la represa de Guri, que con sus 10.000 MW de capacidad instalada es la tercera planta de generación del mundo en su tipo, y se le suman los desarrollos aguas abajo de ésta como son: Tocoma (en construcción); Caruachi; y Macagua I, II y III, quienes entre todas aportan más del 65% de la electricidad consumida por el país.

Por último, pero tan valioso como los otros anteriores, el recurso eólico en Venezuela, especialmente en la región costera, se encuentra catalogado por los expertos en la materia como uno de clase mundial porque está compuesto principalmente por vientos alisios que no sólo manejan altas velocidades sino un flujo muy constante. Hay estudios que estiman que entre la Península de Paraguaná, y la Guajira Venezolana se concentran aproximadamente 10.000 MW de potencia eólica aprovechable. ¿Les resulta ese número familiar?, ¿y qué tal lo que esa magnitud representa en el panorama energético mundial?

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Políticas Públicar para Impulsar las Energías Renovables en Venezuela

Tal como se comentó en el artículo Realidad de las energías renovables en Venezuela, la gran debilidad de ellas, hasta los momentos, es que deben ser instaladas donde se encuentre disponible el recurso y aprovecharlo en el momento que sea posible, es decir, cuando el viento sople o cuando el sol brille.

Aun cuando en el corto plazo se prevén desarrollos que pudieran revolucionar el modo de operación de las renovables, como la acumulación a gran escala de energía, equipos de FV de mayor eficiencia, entre otros, en los diferentes países con estas tecnologías se ha requerido de un cierto número de acciones para fomentarlas y masificar su accionar. Muchas de ellas han sido muy similares entre las naciones, con las particularidades de cada legislación. Con base en esta experiencia, para que se afiancen las energías renovables en Venezuela se requieren las siguientes acciones:

  1. Modificar el marco regulatorio vigente, haciendo posible la inclusión de personas naturales y jurídicas en un mercado energético nacional, en el cual exista no sólo la figura del autoconsumo – usuario que consume la energía generada por sí mismo – sino la posibilidad de exportación de electricidad a la red, siendo reconocido ese aporte mediante un pago por parte de la compañía eléctrica. Esto puede hacerse tan extensivo como sea la disposición del Estado.
  2. Fomento del autoconsumo y sincerar la tarifa de los grandes consumidores. Una vez modificado el marco regulatorio, se debe fomentar la inversión del autoconsumo. Esto puede hacerse, bien sea, mediante la implementación de un esquema Feed In Tariff o medidores de doble giro, subsidio de la inversión inicial y debe revisarse la estructura tarifaria vigente, especialmente en los grandes consumidores residenciales. Actualmente la tarifa subsidiada del servicio eléctrico no permite que exista un retorno de inversión atractivo para que inversionistas (desde personas en residencias unifamiliares hasta complejos habitacionales) se decidan a adquirir estos equipos.
  3. Abrir el paso a las concesiones, mediante el mecanismo legal acordado para la construcción y operación de centrales renovables (eólicas y solares). Esto puede ser posible, mediante el acuerdo de concesionario o empresa mixta, generando el espacio para que empresas extranjeras con experiencia en la materia, desarrollen instalaciones de esa naturaleza en el país, considerando que se deben dar todas las condiciones para que los sistemas renovables tengan sustentabilidad económica y no sean una carga para el Estado a futuro.
  4. Fomentar la producción nacional para la cadena de suministros. Así como sucede con la industria automotriz, se pueden generar incentivos a la producción nacional de partes, tanto mecánicas como electrónicas, de los equipos necesarios para la operación y mantenimiento de estas centrales.
  5. Adecuación de la red eléctrica para un esquema de autoconsumo y generación variable. En aras de garantizar la estabilidad del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), se deben realizar los estudios y las inversiones correspondientes en la red, tanto a nivel de distribución como de generación, para evitar que las fluctuaciones a gran escala características del recurso renovable conlleven a la afectación de la red. Así mismo, se deberán considerar las diferencias en el SEN entre el esquema de generación centralizado (vigente) y uno con gran incidencia de usuarios de autoconsumo.
  6. Fomento a la Investigación y Desarrollo (I&D) de tecnologías renovables, con visión de mercado. Bien sea asociadas a la generación masiva de energía, pequeña escala, o reducción del consumo y eficiencia energética, se disponen actualmente de los mecanismos legales para impulsar y producir conocimiento (patentes comerciales), productos y servicios que apoyen un mercado creciente de estas tecnologías, que lleguen en el mediano plazo a competir con los equipos importados. Es importante destacar que para que el negocio de las patentes recobre el auge nacional, se deben realizar cambios estructurales de fondo en la legislación venezolana, empezando por la percepción del Estado en la materia.
  7. Inclusión de Cátedras sobre Energías Renovables en las diferentes Pensa de estudio. No puede existir un mercado energético renovable sin profesionales de diversas disciplinas que lo puedan atender, y mucho menos se puede fomentar la I&D sin el flujo de personas que nutran dichos estudios y, a su vez, se capaciten realizándolos. Actualmente existe el capital humano para acometer estas acciones, pero se pueden incentivar el aporte de extranjeros mediante programas análogos al Prometeo de Ecuador.

En conclusión, la mesa está servida para que las tecnologías renovables estén a la cabeza del mundo, desplazando de una vez y por todas a los combustibles fósiles como fuente energética para la generación de electricidad, todo esto a través de una serie de acuerdos multilaterales vinculantes entre los países del mundo para reducir su influencia en las emisiones de GEI, como un último esfuerzo para estar por debajo de la franja de los 2 °C. Para que Venezuela se presente en esta temática simplemente se requiere de voluntad política y una serie de acciones sencillas aquí descritas que potenciarán no sólo el sector, sino que traerá desarrollo económico, inventiva y calidad de servicio al Sistema Eléctrico Nacional. Ya lo difícil lo tenemos – El Recurso Renovable – sólo hace falta aprender a explotarlo de forma sostenible.

Publicado en: Revista Commodities Venezolanos, 16va Edición. pp 22-24. (Ver publicación)

Este tema también fue presentado en el Intercom Valencia 2016. Ver presentación.